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Chulería, uno de los primeros estudios creativos formados por mujeres

México es uno de los países donde aún persisten las brechas salariales entre hombres y mujeres. De acuerdo con el informe Panorama Laboral 2018 para América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo, las mujeres ganan salarios por hora que son aproximadamente 20% menores que los de los hombres. Y se debe, según uno de los informes, retomado para el mismo documento, a “los prejuicios y estereotipos que, en ausencia de políticas y legislación apropiada, devienen en comportamientos discriminatorios (conscientes e inconscientes) de los empleadores y compañeros de trabajo”.

Entre los factores que determinan la brecha salarial se encuentra la maternidad. El análisis señala que la situación mundial de las mujeres con hijos menores es tener salarios inferiores a los de sus pares mujeres sin responsabilidades. Situación que es completamente contraria cuando se habla de hombres con hijos, pues son los que tienen salarios superiores a los de sus pares hombres sin hijos.

Ante una red de empresas y organizaciones de trabajo donde se sigue penalizando la maternidad (contrataciones, salarios, prestaciones), Paola Llanos, junto con otras profesionales que fueron discriminadas en sus trabajos –por ser madres o simplemente por ser mujeres–, fundaron Chulería. Se trata de uno de los primeros estudios creativos mexicanos hechos por mujeres, donde se apoya al género femenino fomentando su desarrollo en un ambiente libre, de comunicación y conciencia social.

Platicamos con Paola, la mente detrás de Chulería, para que nos contara más de la visión de este estudio, los proyectos involucrados en las tendencias artísticas, de diseño y comunicación, y la equidad dentro del área laboral para las mujeres.

Chulería

Ella es Paola Llanos. Foto: Chulería

Entrevista con Paola Llanos de Chulería

Dime: ¿Cómo nace la idea de crear Chulería? ¿Cuál fue la experiencia que te llevó a pensar en un estudio con este manifiesto de apoyar a más mujeres?

Paola Llanos (PL): Muchos años yo estuve trabajando dentro de agencias de publicidad, museos y galerías. Siempre hubo una constante: era la única mujer rodeada de 10 o 15 hombres, porque en las áreas creativas usualmente están más involucrados hombres que mujeres; el crecimiento era más complicado. Después me embaracé y no me dieron empleo por lo mismo, a pesar de que algunos jefes tenían mucho tiempo conociéndome. Incluso personas que sabían que era independiente mi rol de maternidad de mi experiencia laboral no me apoyaron. En ese momento también hubo ruido con personas de mi entorno que me decían que repetiría el rol de las mamás que dejan a sus hijos en una guardería y que luego dejan de trabajar y de hacer cosas.

En mi necedad de decir “sí puedo” pensé en hacer un estudio donde fuera posible llevar los dos roles al mismo tiempo: el de madre y el de profesionista. Al momento de crear Chulería –hace dos años– se fueron sumando más mujeres que habían pasado por un proceso similar de discriminación laboral por ser mujer o ser mamá. Por ejemplo, se sumó una mamá que tenía una niña, entonces el estudio que estábamos formando se volvió un espacio para los hijos. También se unieron mujeres que salen de la brecha de edad que te piden para solicitar trabajo: mujeres que tienen más de 35, 40 y 50 años y que tienen una gran experiencia gestionando y trabajando en equipo.

Naturalmente, el estudio se empezó a rodear de esta red de mujeres con las cuales nos dimos cuenta que podríamos trabajar en forma horizontal, con inclusión y con beneficios de género; es decir, si hay un periodo de lactancia, un episodio de cólicos muy fuerte o si necesitan estar con sus hijos, pueden tomar un tiempo para ello.

En otras empresas o trabajos, estos temas se ven como impedimentos y simplemente no lo entienden. En nuestro estudio sí: vamos con los hijos a las juntas, están ahí en los proyectos, trabajamos con ellos. Aquí hemos logrado balancear esos dos roles que en un principio se creía que no era posible desempeñar al mismo tiempo. Chulería desde el principio trae un discurso del beneficio y equidad dentro del área laboral para las mujeres.

En este sentido, ¿ustedes trabajan con proyectos con discursos inclusivos en el quehacer artístico?

PL: Sí, también. El estudio tiene dos frentes de servicios fuertes: el primero es de diseño, branding y contenidos para medios. El otro es el de la parte artística: de curaduría, museografía y gestión de exposiciones o en espacios públicos. Entonces dentro de esas dos líneas generamos proyectos de género.

En la parte artística estamos haciendo grupos de mujeres con los cuales ellas puedan conocer más sobre los temas de género, por ejemplo: de sexualidad, amor propio, cero acoso (laboral y sexual). Buscamos que estas mujeres se den cuenta de que puede hacerse trabajo en equipo. Por ello, una de las constantes del estudio es la colaboración, es algo que incitamos a que suceda porque estamos trabajando muchas veces de manera aislada, cada una vive su proceso de maternidad de manera muy solitaria, las artistas también y la misma cotidianidad no te permite conocer a más personas que están teniendo las mismas inquietudes que tú.

Esa es nuestra misión. Generamos proyectos siempre con el fin de regresarles algo a la sociedad, a las mujeres y a las siguientes generaciones de mujeres.

Sobre estos proyectos de género, ¿me puedes platicar de algunos?

PL: Uno de los proyectos que gestionamos en México fue la proyección de Girl Power, el primer documental de grafiti hecho por mujeres. Te puedo platicar también de un grupo de ilustradoras al que hemos estado incitando a que siga haciendo colaboraciones, murales y talleres, se llama Paste up Morras.

En Chulería damos talleres de madres trabajadoras o de cómo llevar tu maternidad y el trabajo. Los talleres los vamos anunciando en las páginas del estudio.

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Trabajando en el estudio. Foto: Chulería

¿Cuál crees que sea la importancia de estos estudios en México y otros países?

PL: Nosotras por cada seis proyectos que trabajamos, dos tienen impacto social. Los otros cuatro son los que generan el dinero para que puedan ser sustentables.

En Chulería no buscamos apoyos del Gobierno o becas, porque creemos que desde el estudio se puede autogestionar. Creemos en la reciprocidad y en que debemos generar un cambio. No podemos no regresarles algo a las siguientes generaciones de mujeres o hacerles el camino más fácil.

Lo que yo viví es un poco la historia de todas las mujeres que están vinculadas al estudio. Por eso lo que queremos es hacer un pequeño cambio para las demás, que vean que hay otras opciones y posibilidades laborales, incluyendo no sentir esta culpa de tener un hijo y pensar que es un estorbo. O que debes verlo solo en las noches. O que debes llevarlo a la guardería. O que no puedes disfrutarlo al mismo tiempo que ejerces tu profesión. ¡Sí hay posibilidades! ¡Sí se puede hacer! A mí me hubiera gustado tener la posibilidad.

Me encantaría que tal vez dentro de 10 años las siguientes generaciones de mujeres creativas tengan más posibilidades y mejores condiciones laborales. También es muy importante hacer visible el trabajo de las mujeres como artistas. Debemos cambiar la historia de las siguientes personas.

En estos dos años que han trabajado y que han creado esta comunidad, ¿cuáles han sido las mejores experiencias o aprendizajes que has tenido?

PL: Una de las mejores experiencias que he tenido es ver que se genera una red de mujeres que se autoemplean y que disfrutan su maternidad. Incluso artistas que están en comunidades más grandes se sienten identificadas con sus procesos creativos. Cuando se logra ese vínculo me parece que ya se cumplió el objetivo del estudio.

Otra satisfacción local del estudio es que las otras mamás que forman parte no truncaron su carrera, hoy disfrutan a sus hijos, hacen lo que aman y son independientes. En el caso de las señoras más grandes que trabajan con nosotros, la satisfacción es que siguen haciendo lo que les gusta y son productivas. Esa vinculación entre artistas y el impacto personal de las colaboradoras es mágica.

Por último, ¿por qué eligieron el nombre de Chulería?

PL: Chulería es una palabra castellana antigua. La encontré en un diccionario novohispano y significa: lugar donde se hacen las cosas chulas, lugar donde hacen todo con detalle y donde encuentras a las chulas.

Desde el inicio se pensó como un estudio mexicano, nos gusta la ch y nos gusta la tilde. Por eso cuando encontré esa definición me pareció que definía muy bien la personalidad de las que estamos vinculadas, también la de los procesos y los proyectos: somos detallistas, nos gusta que estén bien hechas las cosas, que se vean bien. Es una palabra que curiosamente todas la traíamos. El nombre, entonces, se dio de manera natural.

Chulería

“Nuestra meta es mostrar y ofrecer oportunidades sin limitaciones para llegar a ser un referente creativo a nivel global trabajando principalmente con: respeto, pasión, comunicación e igualdad de género”. Foto: Chulería

Más información sobre el estudio Chulería:

Sitio oficial: chuleria.mx
Facebook:
chuleriamx

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