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Cómo cuidar mis pies si tengo diabetes

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el pie diabético se define como la presencia de ulceración, infección o gangrena del pie, asociados a la neuropatía diabética, que en el peor de los casos puede llegar a provocar la amputación.

Para prevenir su aparición, algunas asociaciones promueven ciertos cuidados. La Federación Mexicana de Diabetes nos recomienda lo siguiente:

En la ducha

Cuando comiences el día, lo primero que debes hacer es bañarte. Al hacerlo debes revisar si en tu cuerpo existe alguna lesión, mancha o algo que altere las condiciones normales de tu piel.

El agua con la que te bañes debe estar tibia, pues en las personas con diabetes la sensibilidad se altera, por lo que puedes no darte cuenta de la temperatura del agua y sufrir quemaduras en la piel que ocasionan infecciones y descontrolan la misma enfermedad.

Es indispensable que siempre utilices sandalias o chanclas para la hora del baño, sobre todo si es uno que usan más personas; así previenes la presencia de infecciones en los pies, además de protegerte de cualquier otro objeto que pudiera lastimarte.

Cuando estés en la ducha debes limpiar muy bien todo tu cuerpo, procurando no tallar fuertemente y usar un jabón que solo uses tú.

Verifica que no queden residuos de jabón, champú ni otro producto, pues la persistencia puede ocasionar resequedad y reacciones alérgicas.

Limpia bien entre tus dedos y sécalos perfectamente, de lo contrario la humedad puede ser parte del inicio de lesiones que pongan en peligro el control de tu diabetes.

El mejor momento para cortarte las uñas es después de bañarte. Deben quedar de forma recta o cuadradas de manera que no se puedan enterrar entre los dedos.  Si lo necesitas, pide a alguien que te ayude, ya que un mal corte podría representar el inicio de lesiones en el pie, que muchas veces termina en la amputación.

Los zapatos

Debes cambiarlos dos veces al día para evitar la humedad. Si en el cambio ves que están muy secos, aplica un poco de crema humectante. Si sudan, sécalos y usa algo de talco.

Nunca debes estar descalzo ni usar calzado apretado para no lastimar tus dedos y tus uñas. Tampoco olvides los calcetines, medias o protectores.

Cuando vayas a comprar zapatos, procura que sea en la tarde, ya que es en ese momento cuando los pies están más hinchados, así podrás cuidar que el calzado no te apriete.

Antes de colocarte los zapatos, verifica que la plantilla no esté mal colocada y que no tengan pequeños objetos como monedas o piedras.

 

 

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