x

¿Cómo desarrollar la resiliencia? Identifica tus fortalezas y áreas de oportunidad

La vida siempre nos pone diferentes escenarios, algunos que ya veíamos venir y otros que jamás imaginamos, por eso es tan importante saber cómo desarrollar la resiliencia, un término relativamente moderno que entra en acción cuando pasamos por alguna situación difícil que pone a prueba nuestra fortaleza emocional.

Platiqué con la psicóloga Varna Valdez, especialista en psicoterapia corporal y psicoterapia sistémica y consulté algunos manuales de psicología para saber qué es y cómo desarrollar la resiliencia.

¿Qué es la resiliencia?

Durante la charla que tuve con la psicóloga Valdez, me comentó que “la resiliencia es la capacidad de los seres vivos para sobreponerse a periodos de dolor emocional y/o situaciones adversas”.

En palabras más coloquiales, la resiliencia consiste en aprender de los errores y las situaciones rudas que vivimos día con día. Hay que recalcar que no todos somos iguales, por lo que las situaciones que nos hagan colapsar pueden variar. Por ejemplo, perder un trabajo, perder a una persona especial, vivir un desastre natural o incluso terminar una relación son situaciones que pueden poner a prueba la estabilidad emocional e incluso física de una persona.

Aunque podría parecer que algunos carecemos de esta capacidad, en realidad la resiliencia se desarrolla desde la infancia. Ya lo decía la psicóloga Edith Grotberg en su investigación citada por la Organización Panamericana de la Salud: la resiliencia es una capacidad inherente del ser humano que nos ayuda a “hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser transformado por ellas”.

desarrollar la resiliencia

Primero, identifica tus fortalezas y áreas de oportunidad

Para saber cuán resiliente eres, la psicóloga Varna Valdez nos menciona algunas de las características que las personas que han desarrollado esta capacidad suelen poner en práctica frente a situaciones estresantes:

  • adaptabilidad
  • baja susceptibilidad
  • enfrentamiento efectivo
  • competencia
  • resistencia a la destrucción
  • conductas vitales positivas
  • temperamento especial
  • habilidades cognitivas.

Por otro lado, la investigación de la Dra. Grotberg plantea estas 4 expresiones para identificar tus fortalezas y áreas de oportunidad: yo tengo, yo soy, yo estoy y yo puedo. De esta manera podrás comenzar a desarrollar la resiliencia.

Yo tengo

  • Personas que me quieren y en quienes confío
  • Personas que me ponen límites para evitar peligros o problemas
  • Personas que me apoyan cuando estoy en peligro
  • Personas que desean que me desenvuelva solo

Yo soy

  • Una persona que siente amor y apoyo
  • Una persona feliz al hacer cosas buenas por los demás
  • Una personas respetuosa conmigo y quienes me rodean
  • Una persona comunicativa con lo que me sucede

Yo estoy

  • Dispuesto a responsabilizarme de mis actos
  • Seguro de que las situaciones saldrán bien
  • Triste y soy capaz de aceptarlo y reconocerlo
  • Rodeado de personas que me aprecian

Yo puedo

  • Hablar de las cosas que me inquietan
  • Buscar el momento indicado para actuar o hablar con alguien
  • Sentir afecto y expresarlo
  • Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito
  • Buscar la forma de resolver mis problemas

Tras leer esto identificarás que hay cosas que posees, pero que muchas veces pierdes de vista al enfrentar una situación adversa. Aunque, también puedes darte cuenta de las áreas en las que debes trabajar, porque están ausentes o porque te generan tristeza.

Esto quiere decir que si al leer alguna de las frases anteriores, te diste cuenta de que no reflejan la realidad de tu vida, es porque son áreas en las que debes trabajar para fortalecer y desarrollar la resiliencia.

¿Cómo desarrollar la resiliencia y aplicarla a tu favor?

Una vez consciente de lo que eres, lo que te conforma y rodea, enfrentar una adversidad puede resultar mucho más sencillo. La American Psychological Association (APA), ofrece estos puntos clave para desarrollar la resiliencia.

  1. Haz un ejercicio de introspección: al enfrentar un problema, una de las claves consiste en mirar hacia adentro para entender cómo nos sentimos y así, saber cómo podremos enfrentar el inconveniente. Además, al comprendernos, lograremos expresar de mejor manera nuestras emociones a quienes estén para apoyarnos.
  2. Cultiva relaciones positivas: si bien ser independiente es clave, también es importante forjar relaciones personales sanas. La APA señala que “aceptar ayuda y apoyo de personas que te quieren y escuchan fortalece la resiliencia”. Es decir, será mucho más sencillo enfrentar un problema con personas a quienes les importas, que hacerlo en solitario.
  3. Pon las situaciones en perspectiva: Es fundamental evitar ver las crisis como un problema insuperable y eterno, si te mueves del lugar en el que estás y ves las cosas desde otro punto, podrás encontrar soluciones y ver que no es tan malo como parece. Además, te permitirá sacar aprendizaje de la situación que te afectó, ver diferentes puntos y asimilar qué estuvo mal, qué estuvo bien y qué te gustaría que fuera diferente.
  4. Desarrolla un sentido de propósito y futuro: Este punto sugiere que debemos fijar metas personales, como tomar un curso, realizar una actividad que nos agrade o un viaje, por ejemplo. Esto nos ayuda a mantener nuestra mente ocupada. Es importante mirar a un futuro realista y no idealizado y realizar acciones que te conduzcan a las metas que te estás fijando. El objetivo es que, en efecto, las concretes y no se queden en una mera ilusión.
  5. Cuida de ti: Hacer ejercicio, cuidar tu alimentación, hacer las cosas que disfrutas son puntos clave al momento de enfrentarse a una crisis. De hecho, la APA señala que cuidar de tu cuerpo y mente te mantiene listo para enfrentar situaciones adversas.

desarrollar la resiliencia

Si la capacidad de resiliencia falla, no dudes en pedir ayuda

A todos nos ha pasado algo que nos cambia la vida, un situación que, al mirar desde nuestro presente ubicamos como un parteaguas, como un punto de quiebre que nos condujo a ser lo que somos hoy, justo de eso se trata la resiliencia, de mirar el aprendizaje y no estancarnos en una situación que no nos lleva a nada o que, por el contrario, nos hace sentir más sumergidos en los problemas.

Si bien la resiliencia es una capacidad que poseemos todos los seres humanos, no todos la desarrollamos en la misma medida o con la misma fortaleza. Por eso, si te encuentras frente a una crisis y sientes que no puedes contra ella o que no tienes las herramientas necesarias para vencer, no dudes en pedir ayuda. Si tu situación se deriva de alguna pérdida, lo recomendable es acudir con un tanatólogo, quien te ayudará durante el proceso de duelo.

También podría interesarte…

Tanatología ¿qué es y cómo se relaciona con el duelo?

¿Qué es y cómo enfrentar el duelo?

Tú, ¿qué tanto requieres desarrollar la resiliencia?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *