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¿Cómo hablar de la muerte con los niños?

Hablar de la muerte con los niños no tendría que ser un problema ya que, a su corta edad, son mucho más receptivos y abiertos que los adultos.

Es a los padres de familia a quienes les cuesta trabajo abordar el tema con sus hijos, porque tienen que ponerse en contacto con su propio dolor para expresarlo frente a un ser con el cual deben mantenerse fuertes.

Si te encuentras en esta situación, te dejamos estos consejos que la tanatóloga y psicoterapeuta Diana Cid Álvarez nos compartió para sobrellevar situaciones de duelo o pérdida; ojalá te sirvan y puedas hablarlas con algún pequeño en edad preescolar y escolar.

¿Cómo puedo hablar de la muerte con los niños?

Hablar de la muerte con los niños resulta una tarea sencilla porque mientras más jóvenes somos menos apegados estamos a las cosas o a las personas, sabemos soltar y somos más flexibles.

Durante la edad preescolar y escolar (entre 3 y 11 años) todo es muy simple, no existe una conciencia sobre los conceptos o los simbolismos que se construyen en sociedad y el mundo se conoce de manera vivencial; es decir, se usan todos los sentidos para descubrir lo que nos rodea.

Lo anterior podría tomarse como una ventaja porque los niños no viven la muerte con emociones tan intensas y dolorosas como los adultos; sin embargo, es importante hablar de ella.

Habla del tema con naturalidad

¿Cómo hablar de la muerte con los niños?

El primer contacto que los niños tienen con la muerte es a través de las mascotas, pero no están exentos de experimentar la pérdida de algún familiar o persona cercana.

Para que el impacto sea un poco más digerible, lo mejor es hablar del tema en situaciones cotidianas: cuando no haya una pérdida significativa.

Por ejemplo, si ven un insecto muerto en el parque, lo ideal es decirles que ya no va a despertar y que todos los seres vivos vamos a morir en algún momento.

Es en este punto que los niños comienzan a angustiarse, porque saben que sus padres van a morir y su miedo principal es quedarse solos; no obstante, como adulto puedes explicarles que eso sucederá en mucho tiempo y que otros seres queridos los cuidarán durante su ausencia.

Una gran respuesta también es mencionarles que la persona que falleció se encuentra en su interior, en sus recuerdos, en las enseñanzas que les dejó y en el amor que les proporcionó.

Usa herramientas didácticas

¿Cómo hablar de la muerte con los niños?

Como lo comentábamos al inicio, los niños aún no son capaces de entender los simbolismos o conceptos construidos en sociedad.

Es recomendable entonces usar herramientas didácticas para que, a través de historias, juegos o cuentos, entiendan lo que es la muerte.

El uso de estos recursos ayudará a que los niños vivan el proceso sin la intensidad de emociones que se experimentan con el fallecimiento de un familiar y que se den cuenta de que las personas muertas ya no regresan.

Siempre di la verdad

Como padre de familia no te gusta ver sufrir a tus hijos y seguramente has intentado minimizar su tristeza diciéndoles frases como “tu abuelito se fue de viaje” o “después viene”, en lugar de ser franco y contarles que murió.

Aunque la intención es buena, el resultado puede ser contraproducente porque confunde la mente del pequeño.

Ante esto no hay más que decir la verdad, ya que, entre los 3 y 5 años de edad, los niños toman todo lo que se les dice de manera literal, y si les cuentas que el abuelito ahora vive en una estrella, de seguro se la pasarán mirando al cielo toda la noche, sin dormir.

Recalcamos mucho que las palabras sean las adecuadas porque, al igual que las emociones, algunos conceptos pueden ser difusos y si no se aclaran desde un inicio, el resultado pudiera ser que los pequeños tengan duelos abiertos que le sigan doliendo a pesar del paso del tiempo.

Busca ayuda de un experto si lo necesitas

Si para los adultos es complicado reconocer el tipo de emociones que se experimentan con la muerte de un ser querido, para los niños es más.

Por tanto, debes estar preparado para las preguntas que te harán, tener muy en claro lo que les vas a decir y, si no sabes qué responder, te apoyes en un experto.

Te recordamos que la tanatología trata de enseñar a las personas a vivir bien, a encontrar un sentido a la vida con sus cambios, pérdidas, crisis y acompañar a los dolientes, por lo que si lo crees necesario, no temas pedir ayuda. Conoce más de la tanatología en nuestra nota Tanatología, ¿qué es y cómo se relaciona con el duelo?

¿Cómo ayudar a los niños a procesar la muerte?

¿Cómo hablar de la muerte con los niños?

Antes de continuar, es importante que tanto tú como los seres que te rodean sepan que la muerte es algo natural y que es lo único seguro que tenemos al nacer. Así, la pérdida será algo más sencillo de entender y el impacto podrá superarse de la manera más sana posible.

Si aún no sabes cómo ayudar a los niños con este proceso, te compartimos las siguientes acciones.

No le tengas miedo al dolor

Como jefe de familia intentas mantenerte fuerte todo el tiempo para ser un buen soporte anímico.

Pero eso no quita que puedes demostrarles a tus hijos que también tienes emociones y que no está mal llorar cuando la situación lo amerita.

Aunque no lo creas, si ellos ven que sueltas una que otra lágrima se darán cuenta de que eres un ser humano que también necesita apoyo, se harán mucho más empáticos con los demás y sabrán que pueden llorar sin avergonzarse.

Si tu miedo es que piensen que ya no tienes la capacidad de cuidarlos o de salir adelante, puedes hablar con ellos y decirles que por ahora estás triste, pero que es un proceso que pasará poco a poco, sobre todo si te apoyas de ellos.

Conviértete en un modelo a seguir

De la mano con el punto anterior, lo mejor es aprender a gestionar las emociones para que, a través de tu ejemplo como adulto, el niño replique tu comportamiento y sepa cómo reaccionar frente a la muerte.

Es cuando la inteligencia emocional juega un papel importante, pues como lo mencionamos en nuestra nota Inteligencia emocional, ¿por qué es tan importante en el desarrollo de los niños? se trata de “la capacidad de reconocer las propias emociones, gestionarlas y reaccionar de una manera que no lastime ni a la persona que las siente ni a los que están a su alrededor”.

Regresamos entonces a los primeros consejos de este artículo: decir siempre la verdad para que lo que haces y dices frente a los niños sea coherente y no los confundas con historias que posiblemente no entenderán.

Apóyate de los rituales de despedida

Nadie está preparado para recibir la muerte, porque a veces es tan repentina que no sabemos cómo reaccionar; lo que sí se puede hacer es generar estrategias para darle cauce a todas las emociones.

Al igual que lo mencionamos en la nota ¿Por qué la muerte de una mascota es tan difícil de superar?, podemos apoyarnos de los rituales de despedida para ir haciendo más tangible la pérdida.

En este caso puedes hacer una ceremonia en la que los niños recuerden momentos lindos con el ser querido que ya no está, retomar actividades que disfrutaban hacer juntos o hacer un homenaje en su memoria.

Otras fuentes:

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Después de leer este artículo, ¿consideras estar listo para hablar de la muerte con los niños?

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