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Dismorfia muscular, ¿hombres insatisfechos con su cuerpo?

La dismorfia muscular es un padecimiento en el que los hombres están insatisfechos con su cuerpo por no ser lo suficientemente musculoso.

Aunque existe la creencia de que las mujeres prestan más atención a su imagen personal, hoy en día, ellos también se sienten presionados por el estereotipo que nos han inculcado por años en el que un hombre tiene que ser “feo, fuerte y formal”.

Para hablar de esta condición, también conocida como vigorexia o anorexia invertida, entrevistamos a Narayana Santiago, psicóloga y logoterapeuta, quien nos habló del tema más profundamente.

¿Qué es la dismorfia muscular?

De acuerdo con el libro Psicología del deporte: Conceptos y sus aplicaciones, la dismorfia muscular es un trastorno que afecta a hombres que levantan pesas de manera exagerada porque buscan un crecimiento irreal de sus músculos.

Aunque también afecta a mujeres, hay una mayor población de hombres que desarrollan este padecimiento. Entre sus características están que subestiman el tamaño y la fuerza de su cuerpo, sufren de alteraciones en el estado de ánimo y padecen algunos trastornos alimentarios.

¿Cuáles son los síntomas de dismorfia muscular?

Los síntomas de dismorfia muscular pueden variar en cada persona, pero existen algunos que son recurrentes, los cuales enlistamos a continuación para que los conozcas.

  • Ejercicio con exageración

Cuando la persona va al gimnasio sin importarle estar enferma o tener una lesión grave, no descansa y se estresa por no poder ejercitarse se puede decir que tiene un síntoma de dismorfia muscular.

Esto se debe a que su atención está completamente enfocada en aumentar su masa muscular y prefiere levantar pesas en lugar de realizar otras actividades de igual o mayor importancia en su vida.

Lo anterior pudiera traerle grandes consecuencias graves como perder su trabajo por ausencias o problemas de convivencia con su familia.

  • Imagen corporal distorsionada

Un hombre con dismorfia muscular no reconoce el aumento de su masa muscular y se visualiza con complexión delgada, algo similar a la anorexia nerviosa, trastorno en el que las mujeres o las niñas se ven al espejo y creen tener sobrepeso u obesidad.

Esta distorsión del cuerpo les genera frustración, aumento del tiempo de entrenamiento, mayor desgaste y muy probablemente desarrollo de lesiones o enfermedades.

  • Esteroides anabólicos en exceso

Los esteroides anabólicos tienen la función de aumentar masa muscular. Cuando la persona gasta cantidades enormes de dinero en estos suplementos y los incluye todo el tiempo en su dieta es posible que se trate de dismorfia muscular.

El problema de esto es que el corazón también es un músculo y con este consumo excesivo comienza a crecer y a bombear más sangre de lo normal, lo que puede desencadenar en un infarto fulminante.

  • Demasiada atención a la dieta

Los hombres con dismorfia muscular consumen grandes cantidades de comida y luego realizan actividades para deshacerse de esta, tales como vomitar o hacer demasiado ejercicio.

También sucede que eliminan alimentos que consideran que los van a alejar de su objetivo, pero es muy raro que dejen de comer por completo. Cuando un hombre elimina la comida de su vida, se trata de un caso severo de dismorfia muscular.

¿Cuál es el origen de la dismorfia muscular?

Aunque no se sabe el origen exacto de este padecimiento, Narayana nos cuenta que la dismorfia muscular puede ser una forma de cubrir una inseguridad o miedo generado en la infancia o en la misma adultez.

Ya sea que de niños hayan sido golpeados o violados sexualmente, o el hecho de que una experiencia impactante afectara su autoestima, el trasfondo de la dismorfia muscular es demostrar fuerza física para imponerse frente a  los demás.

También puede deberse a que la sociedad ha construido un estereotipo respecto a lo que un hombre “tiene que ser”, tanto física como sentimentalmente, donde la musculatura se relaciona con el éxito y el poder.

¿Cómo ayudar a un hombre con dismorfia muscular?

Como se trata de un padecimiento con muchas aristas lo mejor es llegar a la raíz del problema y descubrir por qué estos hombres quieren ser tan musculosos.

Esto se logra de la mano de especialistas, quienes son los más aptos para guiar al involucrado; sin embargo, como familiar o persona cercana también se pueden tomar ciertas medidas para ayudar a un hombre con dismorfia muscular.

  • Hablarle de frente

Bien dicen por ahí que “quien te quiere te va a decir la verdad”, por eso es importante confrontar a la persona para hacerle ver que la preocupación que tiene por su cuerpo ya no es normal.

En caso de que no quiera admitirlo, lo mejor es recordarle los problemas que ha tenido por hacer ejercicio en exceso o por tomar esteroides.

Si el ejercicio le ha provocado desgarres, lesiones, ausencias en momentos importantes para la familia o incluso enfermedades, es momento de detenerse y prestar atención a lo que está sucediendo.

  • Acercarse con especialistas

Siempre será bueno acercarse a especialistas que ayuden a solucionar un problema. En este caso, lo ideal es apoyarse de psicólogos, nutriólogos o médicos que valoren la salud de la persona con dismorfia muscular.

Si el involucrado se niega a asistir, una buena opción para convencerlo es decirle que estas personas expertas lo ayudarán a definir la cantidad adecuada de ejercicio que debería realizar con base en su complexión, así como el tipo de suplementos alimenticios adecuados para su organismo.

  • Proponerle ir a terapia

Afortunadamente la terapia ha ganado fuerza y ya no se relaciona únicamente con “problemas psiquiátricos”. Hoy en día las personas se preocupan por su salud mental, y alguien con dismorfia muscular tendría que asistir también.

Lo anterior se debe a que es importante que entiendan por qué no aceptan su imagen corporal tal y como es, descubrir que este ejercicio en exageración está tapando una herida, inseguridad o dolor, y así atacar el problema de raíz.

Este punto también incluye trabajar su autoestima, inteligencia emocional y sentirse a gusto con quienes son.

Agradecemos la entrevista con Narayana Santiago, psicóloga y logoterapeuta, para la realización de este artículo.

Otras fuentes:

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Y tú, ¿sabías lo que es la dismorfia muscular?

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