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El mejor método anti berrinches para tus niños

María Montessori, educadora italiana, revolucionó los métodos pedagógicos del siglo XX con un controversial método basado en la capacidad que los niños tienen para adquirir conocimientos de manera inconsciente, desarrollando sensibilidad y otras habilidades intelectuales que fomentan el aprendizaje.

El frasco de la calma es producto de las ideas revolucionarias de Montessori y funciona como una técnica de control de estrés que hace posible que el niño despeje su mente de forma muy rápida.

Funciona de la siguiente manera, cuando un niño comienza un llanto incontrolable solamente debe agitar el frasco que contiene: agua, pegamento y diamantina de colores.

La consistencia del agua y el movimiento de la diamantina hacen que el niño se relaje casi de forma instantánea, de una forma similar a lo que hace un adulto que practica meditación o yoga.

Los materiales que necesitas para construir tu frasco de la calma son los siguientes:

  • Un frasco de plástico transparente
  • Pegamento con diamantina, el necesario
  • Diamantina de varios colores
  • Colorante artificial (procura que sea de un color atractivo para tu pequeño)
  • Champú transparente
  • Agua caliente, la necesaria
  • Silicón líquido, el necesario.

Preparación

Mezcla dos tercios del frasco de agua caliente, champú, el pegamento con diamantina, los sobres con diamantina de colores y el colorante artificial. Procura dejar el tercio restante para brindarle movimiento al frasco.

Puedes incluir otros elementos llamativos para los niños  como caracoles, semillas o cuentas de plástico

El truco es que la densidades de cada uno de los ingredientes creen un movimiento suave, el cual es muy atractivo para los niños.

Por último, cierra el frasco poniendo alrededor de la tapa un poco de silicón líquido para evitar futuras fugas. Y listo, tendrás una herramienta eficaz anti berrinches.

Si deseas conocer un poco más sobre cómo tener una mejor relación emocional con tus pequeños, te recomiendo leer Padres enojados, niños enojados.

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