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¿Es mejor un trasplante que una prótesis?

Las tareas cotidianas: tallarse los ojos al despertar, abrir la llave de la regadera, lavarte el cabello, afeitarte, lavarte los dientes, peinarte, abrochar los botones de tu ropa, usar cinturón, abrochar tus zapatos, amarrar las agujetas de los tenis, cerrar el cierre de tu bolso o mochila, utilizar las llaves… Son una serie de actividades, diminutas, que sigues de manera automática como si no merecieran tu atención o talento. ¿Qué pasaría si mañana no tienes dedos o no tienes una mano o el brazo completo?

De acuerdo con el Fundéu BBVA –institución asesorada por la Real Academia Española— explica que mientras un trasplante es aquella parte que se traslada de un donante a un receptor, la prótesis es la sustitución de un miembro por una “extensión artificial”.

Las razones que llevan a un ser humano a ser candidato para tener una prótesis o trasplante de algún miembro son quemaduras, exposición a fuerzas mecánicas como el uso de máquinas en una fábrica, o un accidente motorizado, pero en México, la principal causa es la diabetes (la Diabates Mellitus Tipo 2). Del total de amputaciones que atiende el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el 82% se deben a enfermedades vasculares, casos de los cuales el 97% son de extremidades inferiores.

De los más de 122 millones de mexicanos que hay actualmente, al menos 900 mil tienen amputada alguna extremidad, llámesele dedo, mano, pie… Los datos que arroja la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2012 suenan más aterradores cuando se conoce que el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Nacional cuenta con 11 unidades que en su conjunto generan apenas 400 prótesis al año; datos que hacen confiar en las cifras que presentó la doctora Martha Hiiar Medina en el foro “Los amputados, un reto para el estado” organizado por la Academia Nacional de Medicina y que señalan que una de cada 10 personas con miembros amputados se rehabilitan.

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¿Heredar un miembro o ser parte robot?

Jeff Kepner es el nombre de un estadounidense de 64 años que se arrepintió de tener las manos de otro ser humano. En julio de este 2016, siete años después de que su caso fuera considerado un hito –fue el primer hombre en recibir al mismo tiempo el trasplantes de dos manos— Kepner aseguró que prefería tener de nuevo las prótesis sustituidas por las manos de un joven de 23 años. El originario de Georgia, quien tras padecer una infección bacteriana en 1999 perdió sus manos, denunció que después de todo la operación no había funcionado, que no lograba tener más movimiento en las extremidades trasplantadas y que tampoco tenía sensibilidad en sus nuevos dedos.

Gabriel Grandos es el nombre de un mexicano de 56 años quien en 2011 fue el primer paciente en Latinomaérica en recibir dos brazos nuevos. Entrevistado por un medio de circulación nacional, Granados aseguró que a finales del año pasado ya había recuperado el 70% de la movilidad de las manos que en algún momento fueron de un joven que perdió la  vida por la misma fecha en que él sufrió una descarga eléctrica de un cable durante una construcción.

Mientras Kepner padece el trasplante de ambas manos, Granados lo disfruta y con ello la pregunta vuelve a surgir:

 ¿Es mejor un trasplante que una prótesis?

Oskar Aszmann forma parte el grupo de especialistas de la Universidad Médica de Viena integrado por los médicos Stefan Salminger, Agnes Sturma y Johannes A Mayer, todos ellos publicaron el estudio “Trasplante de mano contra prótesis: pros y contras” y allí explican que el éxito de un trasplante radica en el cuerpo humano receptor, que una vez que se ha realizado la operación un trasplante tarda hasta cinco o seis meses en coordinarse con el resto del cuerpo y dar órdenes cerebrales, y que es más alta la posibilidad de un rechazo por parte del receptor que cuando éste adquiere una prótesis.

Las prótesis por ejemplo, explican, tardan menos en “adaptarse a tu cuerpo”, aunque su peso es mayor al de un trasplante y la sensibilidad jamás se logrará como sí pasa en un caso exitoso de trasplante. Los médicos también explican que la decisión de adquirir una prótesis o un trasplante no depende del usuario sino del médico que lo trate ya que habrá que analizar, incluso, qué tipo de vida llevaba de manera previa a la amputación.

El especialista Aszmann también es líder de una oferta médica que se realizó ente abril de 2011 y mayo de 2014, en dicho lapso tres pacientes decidieron someterse a un tratamiento en el cual se les quitó la mano y medio brazo para ser sustituidos por una prótesis.

Los tres pacientes de Aszmann, de acuerdo con The Lancet,  padecían desgarros en el plexo braquial, la red nerviosa que transmite las señales desde la columna hasta el hombro; es decir, que tenían la extremidad pero esta había perdido su funcionalidad.

A continuación te presentamos una serie de tres videos realizados por The Lancet donde se muestra cómo es el entrenamiento para usar una mano biónica; es decir, una prótesis como las que empleó Aszmann en sus tratamientos:

Así que la ciencia, si sufres de una amputación o no, te ofrece dos tipos de tratamiento. Lo importante es que acudas con especialistas para que puedan determinar cuál es la opción que más se adecúa a tus necesidades.

Si te interesa conocer más al respecto Sección Amarilla te sugiere que realices una búsqueda de clínicas médicas en nuestra página y analices posibles oportunidades de tratamiento. Recuerda, Sección Amarilla #SíTuMejorRecomendación

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