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Fatiga visual digital, cómo evitarla en esta era tecnológica

El contacto constante con los dispositivos tecnológicos ha tenido como consecuencia un padecimiento llamado fatiga visual digital que, entre otras cosas, provoca visión borrosa y resequedad en los ojos.

Por lo general, las personas que pasan muchas horas frente a computadoras, tabletas o celulares son propensas a desarrollarlo, siendo más frecuente en las generaciones jóvenes.

¿Qué es la fatiga visual digital?

La fatiga visual digital es un problema de la vista que se manifiesta con dolor de cabeza, dolor de ojo, enrojecimiento en la esclerótica (parte blanca del ojo), visión borrosa, resequedad o lagrimeo, luego de permanecer mucho tiempo viendo las pantallas de cualquier dispositivo electrónico.

Esto sucede porque la visión está fija en un solo punto y el cerebro se pone en un estado de alerta que no permite parpadear; se trata de una reacción similar a la que se vive durante una situación de peligro, en la que los ojos están bien abiertos.

En circunstancias “normales” pasan entre 8 y 10 segundos sin que uno parpadee, pero, al revisar los dispositivos digitales, los ojos se cierran cada medio minuto aproximadamente.

¿Cómo prevenir el desarrollo de fatiga visual digital?

Los dispositivos electrónicos forman parte de nuestra vida, ya sea como diversión, estudio o trabajo, por lo que es común pasar muchas horas consultándolos.

Sin embargo, es importante apostar por la prevención y hacer unos ajustes al estilo de vida para no desarrollar fatiga visual digital de manera prematura.

Controla el brillo en las pantallas

Así como lo mencionamos en nuestra nota Miopía infantil, consecuencia del uso excesivo de la tecnología, es importante controlar el brillo de las pantallas dependiendo de la hora y del lugar en el que revisamos los dispositivos electrónicos.

Algunos tienen la función automática de nivelar la iluminación si se encuentran en interiores o exteriores, pero cada persona puede modificarla como mejor le convenga.

Lo más recomendable es bajar el brillo (sin dejar la pantalla completamente oscura) al estar en lugares con poca luz, para que los ojos no se deslumbren y, por el contrario, subir el nivel de iluminación en lugares muy soleados.

Conoce los efectos de la luz azul en los ojos

Se tiene la idea de que los efectos de la luz azul en los ojos son dañinos, pero no existen estudios que lo comprueben.

Lo que sí sucede es que la luz azul interviene en los niveles de producción de melatonina, hormona que, entre algunas otras cosas más, regula el ciclo de sueño-vigilia.

Cuando una persona revisa su celular en la cama, a punto de dormir, a oscuras, le está diciendo a su cerebro que esa luz azul es similar a la del sol, por lo que aún no es momento de dormir.

Lo anterior genera desajustes en el descanso y puede desencadenar problemas más graves como insomnio. Lo mejor es dejar de consultar los dispositivos digitales unas tres horas antes de dormir.

Toma descansos breves

La fatiga visual digital se desarrolla porque al observar la pantalla de los dispositivos digitales, la mirada está fija en un punto y el globo ocular se tensa demasiado.

Una opción para relajarlo es mirar a la distancia en repetidas ocasiones y aplicar la regla “20-20-20”. La regla indica que, por cada 20 minutos que se use cualquier dispositivo, es necesario mirar un objeto a 20 pies de distancia (aproximadamente 6 metros) durante 20 segundos.

Cuida la iluminación

Fatiga visual digital, ¿cómo evitarla en esta era tecnológica?

Uno de los puntos más importantes para evitar la fatiga visual digital es prestar atención a la iluminación cuando se usan los dispositivos electrónicos. Mientras más luz haya sin deslumbrar, será más fácil que los ojos enfoquen bien lo que ven en las pantallas.

Lo mejor será siempre usarlos en luz natural, cerca de una ventana para aprovechar el sol, pero si solo se pueden consultar en la noche, una opción es rodearse con lámparas y focos que alumbren bien las letras, imágenes, videos y más.

¿Quiénes son más susceptibles a padecerla?

Al inicio de este artículo comentábamos que los más susceptibles a padecer fatiga visual digital son los millenials y generaciones más jóvenes por el simple hecho de haber nacido en un mundo tecnológico.

No obstante, en las personas con errores de refracción como miopía, hipermetropía o astigmatismo aumentan las probabilidades de padecerla, así como en los que tengan reacciones alérgicas en los ojos o mala calidad y cantidad de lágrimas.

Otras fuentes:

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Ahora que acabaste de leer, ¿crees padecer fatiga visual digital?

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