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Inculca una buena educación alimentaria en tus hijos

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la educación alimentaria “es un conjunto de estrategias educativas que ayudan a adoptar conductas alimentarias que propician la salud y el bienestar”.

Se le denomina “educación” porque es algo que necesita constancia para conseguir buenos resultados y se puede inculcar desde casa.

Por lo anterior es que en este artículo encontrarás consejos para modificar el estilo de vida de tus hijos pero también los tuyos, así que te recomendamos continuar leyendo.

¿Qué debo hacer para inculcar una buena educación alimentaria?

Inculca una buena educación alimentaria en tus hijos

En sus primeros años, los niños necesitan un modelo a seguir para conducir sus vidas. Como padre de familia eres el primer contacto que tienen con el mundo exterior, así que creerán todo lo que les digas y copiarán todo lo que hagas.

Tus decisiones alimentarias afectarán las de ellos, por lo que necesitas reflexionar si estás siendo un ejemplo a seguir para comer saludablemente.

No te preocupes si no has sido el mejor referente para tus hijos, todos estamos para aprender y afortunadamente la educación alimentaria es flexible y se puede mejorar.

Comer en familia

A pesar de que hoy en día es complicado organizar los horarios para que toda la familia coma o cene a la misma hora, esta simple reunión podría fomentar una mejor educación alimentaria.

Esto se debe a que como padre te darás cuenta de lo que le gusta a tu hijo, si hay oportunidad de que pruebe algo nuevo o que incluso logren metas en común, debido al apoyo que se genera entre todos.

Comer en familia ayudará a que los niños copien tus hábitos alimenticios y que se percaten de que no hay nada malo con la comida que no conocen, pues tú también la consumes.

Aprender a leer etiquetas

En México no tenemos la cultura de leer las etiquetas de los productos, pero te recomendamos considerarlo cada vez que compres alguno. Con esto tendrás un control de lo que comes y podrás aprender a equilibrar los alimentos.

Recuerda siempre pedir la asesoría de un nutriólogo para que, con su experiencia, te ayude a balancearlos de acuerdo a las necesidades de cada persona. También te puedes apoyar de esta nota para aprender poco a poco a leer las etiquetas de los alimentos. Esperamos que te sirva.

No prohibir ningún tipo de comida

Bien dicen por ahí que lo malo no es la comida sino los excesos, por lo que está bien que tus hijos consuman, de vez en cuando, dulces o comida chatarra.

Con esto les estarás enseñando que pueden comer lo que quieran en una justa medida y con autocontrol, evitando que lo hagan a escondidas o por rebeldía.

Al igual que en el punto anterior, asesórate de un nutriólogo para que les indique la cantidad adecuada de comida chatarra que pueden comer.

Dejar que jueguen con la comida

Inculca una buena educación alimentaria en tus hijos

Los niños usan todos sus sentidos para conocer el mundo que les rodea y para aceptar un alimento nuevo no les basta con verlo u olerlo, necesitan tocarlo.

Aunque la idea no sea de tu completo agrado por el desastre que seguro dejarán, es importante que permitas que tus hijos jueguen con la comida para que reconozcan la textura y el tamaño de una verdura o fruta que quieras que empiecen a comer. De esta manera será más fácil que les guste su sabor.

Elegir los alimentos en familia

Cuando tus hijos se involucran en la compra de la comida aprenderán a tomar decisiones, desecharán la idea de que los obligas a comer algo que no quieren y lo más importante es que se mostrarán curiosos por probar lo que acaban de elegir.

Apostar por la variedad

Busca que el menú de la semana sea variado para que ni tú ni tus hijos se aburran de la misma comida todos los días. Puedes aprovechar los recursos digitales para encontrar recetas o videos hechos con algún alimento e involucrar a los niños en la preparación de cada platillo.

Como lo hemos mencionado a lo largo del artículo, lo mejor es que te acerques a un especialista para que te oriente sobre las porciones y combinación de los alimentos.

La clave está en los hábitos desde casa

Inculca una buena educación alimentaria en tus hijos

El gusto de los niños por ciertos alimentos se va desarrollando por medio de la alimentación de su mamá antes de la concepción, durante el embarazo y al momento de lactar, por la influencia de la familia y el contexto social en el que se desenvuelven.

Lo más importante entonces es que desde casa se inculque una buena educación alimentaria para que, al salir al mundo, los niños sepan elegir lo que es saludable para ellos.

Educación alimentaria en la mamá

Los ginecólogos recomiendan que las mujeres con intención de embarazarse empiecen con un régimen saludable de ejercicio, alimentación y descanso, para que su cuerpo esté en las mejores condiciones para concebir.

Por eso es que es fundamental que la futura madre deje de fumar, de beber alcohol y de ingerir sustancias estimulantes o tóxicas por lo menos seis meses antes de la fecha estimada de concepción.

Al convertirse en el único proveedor de alimento del bebé, la madre le heredará sus gustos alimenticios, que se verán reflejados años después en el niño. Lo mejor entonces es comer equilibradamente, con variedad y buscando siempre la nutrición de ambos.

El proceso continúa durante la lactancia pues, así como puedes verlo en la nota ¡Cuídanos, mamá! Alimentos para una lactancia exitosa, lo de mayor consideración es que la dieta sea balanceada y variada para que garantice la cantidad adecuada de calorías tanto para la madre como pare el bebé.

Influencia de la familia

Tal como lo compartimos al inicio, los niños imitan todo lo que ven en casa y de estos hábitos es que aceptarán o no ciertos alimentos. Sin embargo, hay momentos clave que como padre puedes aprovechar para que tus hijos coman saludablemente.

Durante su primer año de vida, los niños están llenos de curiosidad y es buen momento para incorporar nuevos sabores, texturas y alimentos en su dieta, tales como verduras, semillas o frutas.

A partir de los 3 años de edad, los niños reconocen los horarios de comida que tú como padre debes establecer. Al fijar una hora para desayunar, comer y cenar estarás ayudando a que su organismo tenga una estructura y evites que coman por gula.

Contexto social

Al momento en que los niños entran a la escuela comienzan a adoptar estilos de vida de sus compañeros o profesores, por lo que es muy fácil que caigan en la tentación de comer únicamente comida chatarra o golosinas.

Por tanto, de los 4 a los 11 años, puedes reforzar la educación alimentaria en el entorno familiar, para que aprendan a elegir lo mejor para su salud. Recuerda que no está mal que coman dulces, lo que debes inculcarles es que no lo hagan en exceso.

Con la llegada de la pubertad y la adolescencia tus hijos necesitarán cantidades importantes de energía que no deben tomar de bebidas azucaradas, frituras o comida rápida, pues no contienen los nutrientes que necesitan para su desarrollo.

Asesórate del pediatra de tus hijos y de un nutriólogo, para que vayas modificando su dieta de acuerdo a su edad.

Otras fuentes:

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Entonces, ¿empezarás a inculcar una buena educación alimentaria en tu familia?

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