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Jardín Borda, hogar de fantasmas, leyendas y cultura

México es dueño de paraísos naturales, gente cálida, comida deliciosa y tradiciones ricas y coloridas. Pero, también alberga lugares creados por el hombre que se han convertido en espacios únicos y mágicos. El Jardín Borda es uno de estos lugares llenos de historia, fantasmas y leyendas que lo llenan de vida. Pasó de ser una casa de verano de reyes en Morelos a un lugar de fantasmas, infidelidad y fiestas. ¿Quieres saber más? Acá te cuento.

De José de la Borda a Diego Rivera en el Jardín Borda

Primero lo primero, el Jardín Borda fue mandado a hacer por José de la Borda, un acaudalado minero de Taxco, quien encargó a su hijo esta bella obra arquitectónica para ser usada como casa de verano.

Así, Manuel de la Borda le dio vida a lo que hoy es el único jardín novohispano en América. Don José era un amante de la botánica, por lo que mandó traer diversas especies de plantas y flores. Posteriormente complementaría su proyecto con la construcción de la Basílica de Guadalupe en 1783.

De la Borda se encargó, además, de distribuir grandes árboles frutales, fuentes y caídas de agua. Estos elementos enriquecen la experiencia de recorrer sus pasillos y caminos que parecieran llevar a lugares mágicos o en otra dimensión.

El Jardín Borda era tan hermoso que fue transformado en hotel hasta que en 1865, los emperadores Maximiliano y Carlota quedaron tan prendados de este lugar que lo convirtieron en su casa de verano. Se dice que poco tiempo después, Maximiliano se enamoró de una lugareña y le mandó construir una hacienda llamada “El Olindo”, para visitarla cuando se encontrara de visita en el Jardín Borda.

Más adelante, personajes como Francisco I Madero y Diego Rivera visitaron este mágico lugar y quedaron embelesados. De hecho, Porfirio Díaz organizó la fiesta de inauguración del ferrocarril México-Cuernavaca en este lugar. Asimismo, Diego Rivera encontró la inspiración necesaria para pintar su obra El palacio de Cortés.

Jardín Borda

Foto: Daniel Salinas

Fantasmas y leyendas en Jardín la Borda

El Jardín Borda ha pasado por distintos momentos, pero nunca ha dejado de poseer encanto, incluso sobrenatural.

Cuentan que antes, el lugar era tan oscuro que aves de rapiña y animales rastreros se hacían presentes, sorprendiendo y lastimando a quien pasara cerca de sus rejas.

El espíritu de Moctezuma y el de un fraile son solo algunos de los habitantes distinguidos que se han mostrado esporádicamente a quien ha osado acercarse al lugar en horas nocturnas o solitarias.

Incluso se habla de un animal deforme con grandes pesuñas y mal carácter que salía a provocar a las bestias, los animales salvajes y los espíritus amantes de las tinieblas y la maldad.

El Jardín Borda hoy

Hoy, el Jardín Borda conserva su aire místico y su característica belleza natural. Además posee un museo y forma parte del Instituto de Cultura de Morelos. Acá podrás disfrutar de un recorrido exterior (por sus senderos y áreas verdes) e interior (dentro de la casa) con sus diversas exposiciones de arte, libros, talleres o incluso conciertos.

Está abierto de martes a domingo en un horario de 10:00 a 17:30 horas, ya sabes, para evitar las horas nocturnas, solitarias y misteriosas.

Créeme, una visita al Jardín Borda es una de esas experiencias que no se olvidan.

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Casi licenciada en Letras Clásicas, amante del café, la literatura, la escritura y la música. Distraída. Futbolista de domingos.

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