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Jotitour y el cronista que rescata las historias LGBT+ de la CDMX

Caminando, la falta de memoria histórica puede desaparecer, y entonces revelar. A cada paso por las calles del Centro Histórico de la ciudad de México, la voz de Alonso Hernández recrea episodios protagonizados por lesbianas, gays, bisexuales y personas trans, quienes fueron omitidos por prejuicios y discriminación desde la época prehispánica al siglo XX. El cronista e historiador comparte las anécdotas con otras personas durante los recorridos que ofrece a lo largo del año; piensa que repitiéndolas ayuda a entender la diversidad sexual no como una gripa que puede curarse, sino como una comunidad viva que siempre ha existido y ahora trata de rescatar su esencia.

Alonso empezó a investigar la vida LGBT+ en México durante su paso por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Sin embargo, fue hasta que vivió su propia historia en la ciudad que todos los datos aprendidos se transformaron en un proyecto. Su historia relata cómo se enamoró de un chico en la Alameda. Lo trae a la charla porque –dice sonriente– demuestra que el “amor te empuja a crear cosas”. En su caso: el Jotitour.

–Yo trabajaba en Fernández Editores y los viernes salía temprano. Después de una semana de trabajo, no sabía si ir a un baño de vapor a ligar o salir a caminar a un parque y ver si encontraba a alguien. Decidí salir a respirar aire fresco y cuando caminaba por Hidalgo me dirigí hacia la Alameda. Pasé y uno de los chicos que trabajaban ahí me hizo un guiño; le hice caso. En ese entonces yo también colaboraba en una revista gay, por lo que pensé que aquel chico podría ser un gran informante para una crónica. Su nombre era Armando. Hablaba mixteco y eso me sedujo mientras comíamos. Después de la charla, le propuse regresar a su trabajo, o bien quedarse para que le diera un tour por la zona. Aceptó el paseo. Ese fue el inicio de una relación de tres años y del Jotitour.

El Jotitour

Desde el nombre del proyecto Alonso Hernández buscó reivindicar una las disidencias sexuales de México. Por ello usó la expresión “joto”, para continuar aquella reflexión que el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) hizo hace 35 años dentro del movimiento LGBT+: quitarles el peso peyorativo a las palabras, adoptarlas y darles un nuevo brillo.

–Dentro de la comunidad algunos nos decimos “jotos” y “maricones”, pero con un tono jacarandoso: con alegría y festividad. El nombre del tour retoma este sentido y suena a algo divertido, algo clandestino, suena a que uno va a poder visitar antros o espacios festivos; sí lo hacemos, pero la mayoría de los sitios son históricos.

El Jotitour retrata 500 años de presencia de la comunidad LGBT+ en la capital, cuando se llamaba Tenochtitlan. Por la cantidad de datos históricos que Alonso aporta, el paseo cultural parece una clase magistral en la que niños y adultos pueden conocer la historia LGBT+ en la ciudad de México, en vivo y a todo color. Y se menciona a todo público porque el cronista e historiador se dio a la tarea de planear charlas amenas, informadas y, sobre todo, con muchas anécdotas y peripecias de “aquellas jotas que nos dieron patria”.

La duración es de tres horas, aproximadamente; en ese tiempo se visitan calles, edificios, parques, plazas y monumentos donde sucedieron historias de la diversidad sexual como el Baile de los 41, la historia de la Marcha del Orgullo y la de nuestro primer presidente homófilo. El recorrido inicia en Argentina y Donceles, en donde, teniendo de fondo el Templo Mayor, se habla de la homosexualidad en el México prehispánico. Termina en la escultura de la puerta de 1908, por la que se entraba antiguamente a la ciudad.

–Por la forma en la que está construida la ciudad, capa sobre capa, un solo sitio permite remitirnos al México prehispánico, virreinal, decimonónico y al del siglo XX. Pararte en una esquina te lleva a contar más de una historia, ¡es fantástico porque vivimos en una ciudad museo!

Al final Alonso da tiempo para las preguntas y respuestas de los visitantes, dice que es una forma de enriquecer el recorrido que por más de 20 años lo ha llevado a rascar en archivos de la ciudad, leer libros como La estatua de sal, de Salvador Novo, y cotejar datos que descubre en charlas con familias y personas relacionadas a la comunidad LGBT+.

Descubrir más historias LGBT+ en México

El Jotitour es una de las actividades de Archivos y Memorias Diversas, organización que también Alonso Hernández dirige y con la cual busca rescatar, conservar, restaurar, difundir y gestionar el patrimonio histórico cultural, tangible e intangible, de las poblaciones LGBT+. Si por él fuera, los paseos culturales que organiza durante al año (cuatro veces) los replicaría no solo en la ciudad de México, sino también en Puebla, Guadalajara y otros estados en donde, asegura, hay historia LGBT+. Pero necesita recursos económicos, quemarse las pestañas investigando y lidiar con la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

–Sucede que por esta Ley hay datos sensibles como la orientación sexual o el estado de salud de la persona que muchas veces tropieza la investigación. No tener acceso a datos como estos nos impide la historia, nos impide crear proyectos que benefician no nada más a organizaciones, sino a toda una ciudad. Creo que estas leyes impiden que las poblaciones LGBT+ conozcan su historia.

Alonso no ve imposible llevar el Jotitour a otros lugares, pero sabe que tomará tiempo encontrar soluciones a los diferentes desafíos. Como primera salida ha propuesto a colegas iniciar su propio proyecto.

–Le he dicho a amigos y compañeros de otros estados que se animen a crear un Jotitour. Me han comentado que por falta de apoyos no lo hacen. Entiendo que es difícil, pero no podemos depender de los apoyos del Gobierno, por eso debemos pensar en proyectos autogestivos. Creo que es importante encontrar otros modos para hacer nuestro trabajo, que es uno de recuperación de memoria e historia LGBT+ en México.

Jotitour

Alonso Hernández, historiador y cronista. Foto: Claudia Aguilar

Más sobre el Jotitour

Si quieres unirte a uno de los recorridos checa las próximas fechas y detalles.

El Jotitour tiene cuatro fechas: a principio del año; en abril, antes de la Marcha del Orgullo y en noviembre. Por grupo son máximo 20 personas, pueden ir niños y adultos. El paseo es para todo aquel que le interese conocer más sobre la historia del país.

La cuota de recuperación es de $200 pesos. Si quieres apartar tu lugar escribe a archivosymemoriasdiversas@gmail.com

Facebook: Jotitour

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