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La Gatería, un cat-café en la Roma que es puro amor y ronroneos

Pantufla, Lana, Cleopatra y Fidel caminaban por los sillones y juegos que adornan el cat-café de la Roma, conocido como La Gatería. Todos andaban en su onda: lamiéndose, posando para las fotos al puro estilo “así como que no me doy cuenta”, haciendo una que otra gracia (como Cleopatra que se sumergía en el fondo de mi bolsa), jugando con los comensales y siendo muy consentidos porque si para algo están en este lugar es para ser queridos.

Los gatos de acá arriba son algunos de los 10 que pueden estar al mismo tiempo en la cafetería, y que esperan ser adoptados. Precisamente la idea que origina todo el concepto de La Gatería es esta: mostrar a los gatos sin hogar en un espacio en el que la gente pueda convivir con ellos, para que así, al hacer química con alguno, se anime a iniciar un proceso que permita llevárselo a casa.

“El concepto de los cat-cafés nos interesaba mucho a mí y a Marco, mi esposo –nos explica Esther, dueña del lugar–. Pensamos que en el mismo lugar se podía ayudar a la adopción de gatos porque la problemática de los animales callejeros en la Ciudad de México es tremenda. Fue entonces, cuando se desalojó un local junto a la boutique con la que iniciamos, que pensamos en crear el café, aunque fuera chiquito”.

La Gatería inició primero como una boutique hace cinco años. Esther y Marco hacían muchos viajes y en cada uno siempre regresaban cargados de cosas para gatos, porque aquí no había. En ese entonces la oferta era muy poca: las grandes tiendas para mascotas no existían y cuando llegaron, la mayoría era para perros.

Como genuinos amantes de los gatos pensaron que los otros amantes de los gatos apreciarían un lugar así. Comenzaron como tienda importando casi todo, también tuvieron una veterinaria. Luego de tres años de estar con un solo local, Esther y Marco crecieron el proyecto. Ya traían la idea de los cat-cafés de Asia, donde son muy populares (en Tokio existen al menos ¡100 lugares! como estos), lo cual les hizo muy fácil saber cómo adaptarían el nuevo local.

La Gatería

Foto: Claudia Aguilar

¿Es tu primera vez en La Gatería?

No hay un código extraño que deba cumplirse. Es muy sencillo, en realidad. Solo llegas, te pones un poco de gel antibacterial que está en la puerta del café y ya, pasas. Adentro debes seguir algunas recomendaciones para que no termines con todos los gatos odiándote como: no tomar fotos con flash, no molestarlos si están dormidos y no darles de comer (no de lo que tienes en tu plato).

La Gatería

Foto: Claudia Aguilar

¿Qué hay para beber y comer?

El menú es 100% vegetariano. Puedes encontrar cafés, bebidas frías, tés, infusiones y tizanas. Pregunta por el catnip, es la bebida estrella de la casa y la que por cierto llama a todos los gatos. El catnip es conocido como “la hierba de los gatos”, se trata de una menta gatuna que los relaja y les provoca muuuucho placer.

Seguimos con el menú. Para comer hay hamburguesas de portobello con pan de huitlacoche, chapatas de queso y vegetales, paninis de queso con manzana, emparedados veganos, molletes de queso, ensaladas y hasta galletas con forma, obvio, de gato. Los ingredientes son veganos. Los precios están entre los $29 pesos y los $99 pesos.

Debes saber que los mininos no tienen acceso al área en la que se prepara la comida. Ellos solo andan en la zona del café y ya, y cuando quieren hacer sus necesidades van, muy educados, al área de baños: hay uno para humanos y otro para ellos.

¿Qué onda con los gatos que van y vienen por el café?

Los gatos que están en el lugar vienen de un refugio que se llama Centro de Rehabilitación para Perros y Gatos. Ellos se encargan de rescatarlos, curarlos y muchas veces rehabilitarlos (hay gatos que vienen de situación de maltrato). Los vacunan, los esterilizan y les hacen estudios de dos enfermedades muy comunes en los gatos: sida y leucemia felina.

La mayoría tiene entre ocho meses y dos años de edad. Y hay de todo, desde los más empalagosos hasta los más tranquilitos que llegan y se acomodan en tus piernas únicamente para dormir. Eso sí, eres un cojín humano cómodo.

La Gatería

Foto: Claudia Aguilar

¿Y si me quiero llevar un gato?

¡Te puedes llevar los que quieras! Como te contaba al inicio, en la Gatería puedes conocer al gato de tu vida y de ahí iniciar todo el proceso de adopción. Este lo lleva directamente el Centro de Rehabilitación.

El proceso es el siguiente: si tú llegas y te gusta un gato, te dan el teléfono del refugio. Ese mismo día te contestan y mandan un formato para que lo llenes. Con esto se aseguran de que el gato va a estar bien, o sea, que no lo dejes salir a la calle o que no te deshagas de él.

Las adopciones tienen una cuota de recuperación de $500 pesos, incluye esterilización y vacunas.

Antes de que te lleves un gato, Esther te recomienda saber qué tipo de carácter quieres: si un gato empalagoso, uno más independiente, uno pasivo, etcétera. Cada gato tiene un carácter único. Aunque si ya estás muy seguro de tu nuevo inquilino, solo llévatelo y listo.

En la página oficial también puedes encontrar a los gatos que se han adoptado y a los que se encuentran en proceso. “La gente manda fotos después de adoptarlos para que veamos cómo siguen. Desde que abrimos, llevamos 187 adopciones”, dice Esther muy contenta.

La Gatería se ubica en la calle Tabasco 337, colonia Roma. Abre de martes a viernes de 12:00 a 21:00 horas. Sábado y domingo de 10:00 a 21:00 horas.

La Gatería

Foto: Claudia Aguilar

Más información:

Sitio oficial: www.lagateria.com
Facebook: LaGateriaMX

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