x

Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda, un tesoro entre la selva

Muchas veces hablamos de la magia y belleza de la naturaleza mexicana; sin embargo, este Patrimonio Cultural de la Humanidad posee una riqueza que va más allá de la apariencia. La perfecta convergencia entre el mundo prehispánico y el cristiano está plasmada en cada rincón de las Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda que son, sin duda, un tesoro entre la selva.

La Sierra Gorda es extensa; no obstante, estas construcciones forman parte del estado de Querétaro y a continuación te contaré un poco de su historia.

Patrimonio Cultural de la Humanidad

Fue un 13 de julio de 2003 cuando Miguel León Portilla tuvo la iniciativa de inscribir las Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda en la lista de la UNESCO y, claro, fue aceptada.

Más allá de su increíble arquitectura barroca, la verdadera riqueza yace en el porqué de su construcción.

Durante la conquista, los chichimecas y pames de la zona se rehusaban al catolicismo. Después de varios intentos fallidos, llegó fray Junípero Serra. Su inteligencia, visión y filosofía lo llevaron a innovar la táctica de conversión.

Así, comenzó a convocar a los nativos, a enseñarles el arte de la construcción, carpintería y otros oficios. Les dio techo, comida y aprendió su lengua en lugar de someterlos al español. Los hizo partícipes de la construcción mientras les inculcaba, “por debajo del agua”, la religión católica.

Esta unión de pensamiento se ve reflejada en iconografía y simbolismos dentro de las misiones. Incluso , a esta corriente se le atribuye el nombre de iconología por su importante carga cultural que insinúa la cercanía entre ambas creencias para que la conversión fuera un proceso “natural”.

“…es de destacarse la presencia de elementos prehispánicos en todas las misiones con significados trascendentales para los indígenas; los frutos y la vegetación, como símbolos de grandeza; las águilas, los tigres y jaguares, como representación de lo sublime; los conejos como símbolo de la embriaguez ritual; el caracol, que representa la fecundidad, el fin de una era y el principio de otra, aquí conviven dos mundos.” Sebastián Santiago

Santiago de Jalapa

Fue construida entre 1751 y 1758, lo que la convierte en la primera misión construida en la Sierra Gorda. Está dedicada al apóstol Santiago y alberga imágenes de la Virgen de Guadalupe.

Una de las marcas más emblemáticas de la fusión cultural se encuentra en la representación de un águila bicéfala que hace una alusión directa y rotunda a las raíces indígenas.

Foto: Flickr

San Francisco del Valle de Tilaco

Esta pieza posee una capilla abierta y un campanario, pero también, la fachada más reducida de las misiones. Una imagen de San Francisco custodiado por dos ángeles músicos es una de las más hermosas e icónicas de esta y otras misiones.

Además, aquí es posible admirar flores, mazorcas y follajes en nombre de los nativos.

Santa María del Agua de Landa

A diferencia de otras misiones, esta aún conserva elementos originales, entre los que destacan el atrio y el campanario. Está dedicado a la Virgen de la Inmaculada Concepción y justo en el centro se divisa al Arcángel Miguel sometiendo al demonio bajo sus pies.

Foto: Escademia

Nuestra Señora de la Luz de Tancoyol

Esta misión es una de las más bellas y elaboradas debido a su riqueza iconográfica. Es posible avistar por igual a seis ángeles representando la Pasión y un gran jaguar como emblema de la fortaleza combativa de nuestros antepasados.

La construcción está dedicada a Nuestra Señora de la Luz; sin embargo, la escultura fue retirada de su sitio y se desconoce su paradero.

San Miguel Concá

Esta es la más pequeña de las misiones y fue construida en 1754 por fray Antonio de Munguía. Uno de los detalles más importantes de esta construcción es la presencia de un conejo en el costado, ya que los pames asimilaban esta imagen con el cambio de estaciones y el calendario lunar.

Recorrer esta ruta de Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda, más que descubrir la maravilla natural y arquitectónica, es adentrarte en una experiencia única que te toca el corazón, que te muestra las raíces de tus costumbres, tradiciones y religiones.

 También podría interesarte…

Una escapada a San Joaquín, Querétaro

Maravillas que debes visitar en Tamaulipas

Barrancas del Cobre más grande y profunda que el Gran Cañón

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *