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Mujeres que no pueden celebrar el 10 de mayo: la infertilidad femenina

Hace años, cuando la sociedad mundial era más machista de lo que es actualmente, se culpaba a la mujer cuando una pareja quería tener hijos y no lo lograba. Con el avance de la ciencia se explicó que no solo las mujeres pueden ser infértiles sino que también los hombres pueden serlo.

En 2003, por ejemplo, un estudio realizado a un grupo de varones en algunos países europeos como Dinamarca y España, y que fue publicado en la revista Human Reproduction de la Universidad de Oxford, demostró que entre el 30% y 53% de los voluntarios (variaba el porcentaje de acuerdo al país) presentaron una concentración de espermatozoides menor a la establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS considera que existe infertilidad masculina cuando la concentración de espermatozoides en el semen es inferior a 20 millones por mililitro cúbico, y cuando el 50% de espermatozoides no tienen movilidad progresiva o cuando el porcentaje de espermatozoides con “morfología normal” es inferior al 15%.

En aquel 2003 el hecho de que una pareja no pudiera embarazarse comenzó a romper mitos sobre la responsabilidad de la mujer; luego, casi una década después, muchas mujeres más “se revelaron” y dijeron no querer tener hijos, asegurando que su decisión no dependía de si padecían o no infertilidad, a ellas les llamaron las mujer NoMo (por el término en inglés “no mothers”).

Actualmente se desconoce con exactitud el número de mujeres interesadas en ser madres y mucho menos se sabe si esto depende de la infertilidad. Los datos que se conocen son los siguientes:

  • Actualmente la infertilidad afecta a una de cada seis parejas
  • Se estima que cerca de 50 millones de parejas en el mundo sufren infertilidad
  • Tanto a los hombres como a las mujeres se les atribuye el 50% de infertilidad en la totalidad de los casos

¿Cómo padecen las mujeres la infertilidad femenina?

De acuerdo con la American Pregnancy Association, las causas más comunes de infertilidad femenina incluyen problemas con la ovulación, algún daño en las trompas de Falopio o el útero, o problemas con el cérvix.

El doctor Joaquín Ruiz, especialista en Naprotecnología, comenta que algunos factores como las enfermedades de transmisión sexual, la contaminación, la obesidad, el consumo de sustancias nocivas como el cigarro, alcohol y drogas, e incluso el uso indiscriminado de métodos anticonceptivos propician que se padezca de infertilidad.

Las parejas que enfrentan problemas de fertilidad suelen recurrir, la mayoría de las veces, directamente a las Técnicas de Reproducción Humana Asistida (TRHA). Es importante considerar que estas no curan la infertilidad, pues solo se enfocan en sustituir el proceso de reproducción natural; además son complejas y costosas, y tienen tasas de éxito apenas entre el 20% y el 40% de los casos.

Actualmente, explica el doctor Joaquín Ruiz, existen otras alternativas para lograr un embarazo, métodos que no dañan la salud física y emocional de las personas que los utilizan. Estos procedimientos terapéuticos no invasivos tienen una tasa de embarazo por arriba del 85%. Un ejemplo de este tipo de procedimientos es la Naprotecnología.

celebrar el 10 de mayo la infertilidad femenina

La Naprotecnología o Tecnología de Procreación Natural es un proceso científico de investigación que nació hace más de treinta años en Estados Unidos que se centra en identificar las principales causas que afectan la salud femenina y su fertilidad mediante el monitoreo ginecológico de la mujer.

Para los especialistas como el doctor Ruiz, lo más importante es tener un diagnóstico preciso, mejorar los hábitos de vida, y atender adecuadamente las problemáticas de fondo que generan las dificultades o limitaciones para lograr un embarazo.

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