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Previsión funeraria en México, protección para los que se quedan

La industria funeraria es necesaria, porque así como todo mundo come, pues todo mundo muere, digamos que todos seremos clientes de las casas fúnebres. Sin embargo, las empresas dedicadas a brindar servicios de cremación, entierro, velación y planes de previsión funeraria, en relación a la densidad de la población en el país, son muy pocas. Existen algunas agencias grandes establecidas que todo mundo conoce, como Gayosso o J. García López, pero la mayoría de los servicios los hacen pequeños establecimientos y los velatorios del IMSS y del ISSSTE.

Según datos de Grupo Gayosso, durante el primer semestre de 2016, la venta de paquetes funerarios en el país tuvo un crecimiento del 20% (4 mil millones de pesos), y en cuanto a compra de planes de previsión funeraria se llegó a un 3.5% de la población pudiente, lo que coloca a México a la cabeza de este segmento en Latinoamérica. Sin embargo, aún se está muy por debajo de lo que ocurre en otras regiones geográficas. Por ejemplo en España, la compra de estos planes de previsión llega al 60%, en Estados Unidos al 17%, en Gran Bretaña al 11% y en Malasia al 10%.

¿Por qué en México no compramos planes de previsión funeraria?

Cuando alguien muere, cercano o simplemente querido, no solo deja un vacío difícil de aceptar y comprender, sino que nos recuerda que la vida no es eterna y que hacia allá vamos todos. Y a la mayoría, no nos gusta hablar de eso, incluso existe cierta superstición de que decirlo en voz alta lo atrae o lo provoca (mucho más ir a comprar lo que usarás una vez ahí). Espantamos la sombra de la Muerte de nuestros pensamientos y pasamos el tiempo esquivándola, a veces, hasta la negamos.

La doctora en Psicología Jimena Gómez-Gutiérrez de la Universidad de Londres, en su ensayo La Reacción ante la Muerte en la Cultura del Mexicano Actual, apunta que “la educación occidental a la que estamos expuestos nos ha enseñado que cualquier cosa que pudiera provocar dolor debe ser evitada o eliminada” y señala que “esta misma educación tiene sus raíces en antiguas civilizaciones europeas, por lo cual resultó interesante entrelazar el tema con la herencia cultural en su vertiente indígena que conforma a nuestro país…”.

Es cierto que en México hacemos una fiesta en honor a la Muerte un par de días al año y recordamos a los que ya se fueron invitándoles a cenar lo que más disfrutaban en vida, pero el resto del tiempo, es un tema que nos asusta, y pensar en comprar algo para cuando ya no estemos, nos es muy incómodo.

Tener dónde caerse muerto

Sin embargo, como explican las agencias fúnebres, comprar un plan de previsión funeraria es conveniente, y como es obvio que no para el que muere, insisten en preguntarte ¿cuál será tu legado?

Dejar pagado tu funeral y entierro ayudará a tus familiares a no enfrentarse a un gasto económico fuerte e inesperado, puedes cubrirlo en vida y aprovechar la oportunidad de pagar a cómodos plazos. Con decirte que gracias a la tecnología, puedes hacerte cargo de tus mensualidades hasta en un Oxxo.

Además, te abre la posibilidad de tomar algunas decisiones sobre cómo ser recordado. Tener un plan pagado para el descanso eterno, será una forma de que los que se queden, te recuerden como alguien responsable y cariñoso, alguien que pensó en ellos y no les cargó ese problema al final.

Y sí, hasta para morirse hay muchas opciones, encuentra funerarias en el buscador de Sección Amarilla y conoce cómo algunas tecnologías se han aplicado a esta industria aquí.

 

 

Fuentes: mundoejectuvio.com.mx, gayosso.com, funeraleslozano.com, jgarcialopez.com.mx y Jimena Gómez-Gutiérrez, La Reacción ante la Muerte en la Cultura del Mexicano Actual. Universidad de Londres.

 

 

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