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El Taller Tlamaxcalli en la Roma que también es Archivo General de Sueños y Utopías

¿Ya conoces el Taller Tlamaxcalli en la Roma? Un día que andes por la colonia, te recomiendo pasar a la calle Chihuahua y caminar hacia el número 129 (entre Jalapa y Orizaba). Encontrarás un pequeño lugar muy colorido y decorado con frases jocosas como: “¿ya te peinaste?”, “cuando todo falla… abraza a tu perro” o “si tú quieres ser feliz mete un dedo a tu nariz”. La bienvenida es solo una probadita de la alegría que está dentro esperando a ser detonada por un curioso, en forma de un juguete tradicional o una figura de cartón.

Aquí, más que a preguntar, se entra a jugar, ya sea al levantar alguna pieza o al recordar momentos de tu infancia, aquellos en los que los baleros, las canicas y los luchadores de plástico eran representantes de diversión.

La casa de los mil colores

El taller, creado por Álvaro Santillán y Jazmín Juárez, inició hace más de 10 años. Los dos trabajaban en Universum, donde impartían talleres. Ahí cuando se conocieron y decidieron crear algo propio. Lo que los movió, cuenta Álvaro, fue el deseo de no seguir dependiendo de los programas del gobierno (daban pocos recursos para las actividades que realizaban, y pues así ¿cómo?). Empezaron dando talleres en diferentes estados de la República. Así estuvieron cuatro años, hasta que dieron con este lugar en la colonia Roma, donde cumplirán siete.

Aquí, Álvaro se dedica 100% a la fabricación de juguetes de madera y otros materiales; mientras que Jazmín, hace la parte de cartonería o, como ella dice, “todo lo relacionado con el papel y el engrudo”.

Taller Tlamaxcalli en la Roma

Las creaciones de ambos son fruto del trabajo constante y, por supuesto, del ingenio: muñecas de cartón, diablos, calaveras, catrinas, luchadores, máscaras, marionetas, piñatas, luchadores, ruedas de la fortuna, carritos de madera, sonajas, yoyos, tableros para jugar gato y más son algunas de las piezas de diferentes tamaños, formas y materiales que dan vida al Taller Tlamaxcalli, o como también le dicen: “la casa de los mil colores”.

El nombre es un homenaje de los artesanos al taller de pintores y escultores que salieron de la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda en los años 60, como Manuel Serrano Cabrera, Leopoldo Flores, Leo Acosta y Carlos García. Álvaro recuerda que ellos eran como la contraparte del grupo de artistas de la Academia de San Carlos, pues eran quienes se dedicaban a “la parte técnica”, es decir, a la litografía, el grabado, etcétera. El Taller Tlamaxcalli (el de los pintores y grabadores) existía en la calle Jalapa 6, pero fue derribado para la construcción de la Glorieta de Insurgentes. Álvaro, que era ayudante en ese entonces en el taller, junto con Jazmín les propusieron a los artistas reabrirlo o tomar el nombre para “recuperar los valores de la identidad mexicana, y darle un giro hacia la artesanía”.

Taller Tlamaxcalli en la Roma

Los creadores de sueños y utopías

Ellos son capaces de imaginar e inventar cualquier juguete o pieza de cartón combinando su vivacidad, habilidad y herramientas. ¿Quieres saber cómo aprendieron a hacer lo suyo?

Álvaro

“En mi caso, todo fue de ver y estar con maestros. Yo aprendí en talleres de carpintería y grabado. Mi maestro más importante fue Gumercindo España Olivares “Sshinda”, en el municipio de Juventino Rosas, Guanajuato. Aprendí viendo, caminando. La verdad es que no hay escuelas para oficios, el oficio se aprende trabajando. Entonces tú vas con un maestro artesano y te dice ‘así se amarra’, luego te vas a tu taller y lo amarras 100 veces más y, ya que te haya salido como te dijeron, decides qué ponerle extra. El artesano trabaja y trabaja para crear”.  

Taller Tlamaxcalli en la Roma

Jazmín

“Comencé con la cartonería hace 10 años, aproximadamente. Aprendí viendo cómo lo elaboraban, luego lo hice yo. Cuando comencé a trabajar más la técnica contacté a varios maestros para resolver ya dudas específicas. Me gusta mucho trabajar con lo relacionado al papel y el engrudo. Estudié psicología, pero al final decidí aprender el oficio de artesana”.

Taller Tlamaxcalli en la Roma

Lo que puedes aprender en el Taller Tlamaxcalli en la Roma

Además de conocer la variedad de juguetes mexicanos y las figuras hechas con cartón que hay, en el Taller Tlamaxcalli puedes hacer tu propia pieza. Álvaro y Jazmín dan talleres de cartonería y de juguete. No hay requisitos, solo que tengas ganas de aprender y ya.

El costo por clase es de 100 pesos (son cuatro mínimo) y ya incluye todo el material. La duración de cada clase depende el proceso del interesado. Si te gusta trabajar sin presión, entonces puedes tomarte todo con calma y tardarte tres horas o más. Aquí no hay imposición alguna. Y debes saber que el rato que estés en el taller será muy divertido, pues además de trabajar con materiales nuevos podrás platicar con Álvaro y Jazmín, quienes tienen siempre un tema de conversación. Además, tendrás oportunidad de convivir con Tina y Zabludovsky, los perros que cuidan el taller.

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