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Yoga para niños: una disciplina benéfica para el manejo de emociones

¿Has escuchado hablar del yoga para niños? Verónica Flores es psicóloga. Mientras estudiaba, practicaba de forma personal esta disciplina y notó que, a través de estos conocimientos, se puede ayudar tanto a los pequeños como a sus familias, por lo cual se especializó en este rubro.

Ella considera que esta disciplina va sembrando la conciencia de explorar el cuerpo, desde adentro hacia fuera, a edades tempranas. Considera que los más pequeños son muy receptivos y entonces es fácil guiarlos para que vayan siendo introspectivos y aprendan a estar más atentos y más conscientes del mundo que los rodea.

Tiene como base crear conciencia sobre su cuerpo y entorno a través del movimiento corporal. La diferencia fundamental con el de adultos es que, en este caso, el acercamiento es lúdico y va más allá de posturas, meditación o respiración.

Yoga para niños: una disciplina benéfica para el manejo de emociones

Yoga para niños: una disciplina benéfica para el manejo de emociones

¿Cómo es el yoga para niños?

El yoga para niños es una excelente herramienta para lidiar con el estrés y tener una conducta introspectiva, así como para aprender a conocernos desde pequeños. También tiene múltiples beneficios a nivel físico y emocional. “Se hace por medio de juegos o actividades que los involucre. Estas van a depender de la edad de los niños: no es lo mismo una clase para los que tienen de 2 a 4, que una de los que tienen de 5 a 7, va cambiando”, dice.

“Observo que los niños tienen un problema de postura impresionante. No sé que está pasando en casa o en las escuelas que les permiten estar jorobados. Creo que un gran beneficio es crear conciencia de cuál es la correcta, y esto está involucrado con la forma de aprendizaje, la concentración, el reconocimiento de las emociones y qué hacen con ellas, o en conectarse con su respiración. He tenido la oportunidad de ver como esta práctica ayuda muchísimo a la cuestión de autoestima a los niños”, narra.

“Las mamás traen a sus niños porque probablemente tienen problemas de conducta o emocionales, entonces me comentan que creen que el yoga solo es para relajarse. Cuando llegan, te das cuenta que no solo es eso, que son otras cosas que van rodeando su vida. Esto es una ayuda que va más allá de aprenderse posturas. El asunto es hacer que muchas acciones de la vida de los niños mejoren”, cuenta.

Yoga para niños: una alternativa para el manejo de emociones

Yoga para niños: una alternativa para el manejo de emociones

Un apoyo que va más allá del desarrollo físico

Verónica afirma que hacer esto es una gran responsabilidad, y que si bien hay certificaciones que te avalan como maestro de yoga para niños, algunas duran tres días, otras un año o seis meses, pero lo esencial es también tener herramientas en educación, pedagogía o psicología para trabajar con estos grupos de edad.

“Tienes que estar preparado para cualquier tipo de situación, desde el control de grupo hasta si alguno llega llorando contándote algo que paso en casa o la escuela. Por ejemplo, sale mucho el tema del bullying en las clases. Uno como maestra no se puede quedar callada: necesitas darles cierta orientación, aunque no sea una terapia”, dice.

“Afortunadamente, se está creando consciencia del yoga para niños con capacidades especiales o diferentes. He tenido la oportunidad de trabajar con niños en esta condición, y aunque no es fácil y es un reto muy complejo, ellos aprenden mucho. Se ha comprobado que es muy bueno como parte de una terapia como acompañamiento a los pacientes de autismo, Trastorno de Déficit de Atención, Síndrome de Down e incluso con parálisis, tú los vas ayudando. El yoga es totalmente incluyente tanto para niños como adultos”, dice.

Yoga para niños: útil para niños con problemas de concentración y cognitivos

Yoga para niños: útil para niños con problemas de concentración y cognitivos

¿Qué tipo de yoga para niños es y desde qué edad se sugiere practicarlo?

El tipo de yoga que se les enseñe va a depender mucho del maestro. Algunas de las que existen son Ashtanga, Vinyasa, Kundalini, Hatha, Iyengar, así que la tendencia que tenga el instructor es la que va a aplicar. No hay uno específico pues el infantil se imparte de manera más general. El estilo de Vero es Hatha, que se basa en la práctica de asanas o posturas corporales, que aportan a los músculos firmeza y elasticidad.

Hay maestros que dan estas clases a los pequeños desde los dos años de edad, y antes de eso hay un estilo que involucra a la mamá y el bebé, agrega. “Lo que recomiendo es segmentar, una clase enfocada a los de 2, máximo 4, y de ahí en adelante. Aunque siendo sinceros, lo idóneo es que sea partir de los 3 o 4”, aclara.

Verónica da clases en Yoga Espacio, un lugar para realizar este tipo de actividades con 13 años de experiencia. Cuentan con tres ubicaciones: Satélite, Del Valle y Coyoacán.

Más información

Página web: yogaespacio.com

Teléfono: (55) 5336-1524

Mail: juancarlos@yogaespacio.com

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